Imagen Bullying 1

Bullying

por • 14 Julio, 2014 • Columnas, DestacadosLos comentarios están deshabilitados en Bullying2379

El Bullying es una conducta agresiva y/o violenta dirigida a un otro, la cual se presenta de forma permanente y persistente en el tiempo. La característica principal de este fenómeno, es que el “agresor” busca intimidar y hostigar a su “víctima”, a través de insultos, amenazas, descalificaciones y aislamiento social, llegando incluso en ocasiones a la violencia física, estableciendo así una dinámica de poder, la cual se da en el contexto escolar, cuyos protagonistas son los alumnos.

Es así, que en la actualidad se percibe que los problemas de convivencia al interior de los establecimientos educacionales cada vez emergen o se visualizan con mayor frecuencia. Es por este motivo, que se debe realizar una intervención oportuna y eficaz, para evitar que el clima de violencia repercuta significativamente en las diversas áreas del desarrollo de los niños/as (psicológico, social, intelectual, inclusive en la conformación de identidad).

Algunos estudios señalan que al estar expuesto a situaciones de bullying, los involucrados tienen mayor predisposición a interiorizar la violencia como “la forma” de interactuar con su entorno. Asimismo, en algunos casos se observan repercusiones a nivel sintomatológico con ansiedad, depresión, tristeza, daño en la autoestima y un autoconcepto deteriorado. Por otra parte, se aprecian algunos casos de bullying en que las víctimas somatizan presentando malestares a nivel físico como dolor de estómago y de cabeza, vómitos, pesadillas o ataques de ansiedad. Aparecen además, problemas de conducta como rabietas, rasgos desafiantes, fobias y miedo a la escuela, lo que a largo plazo se puede traducir en inasistencias y deserción escolar.

De esta forma, es importante que tanto la familia como la escuela desplieguen estrategias de contención y apoyo para sus hijos. En este sentido, es trascendental que los padres y/o profesores identifiquen de forma oportuna algunos posibles indicadores que puedan alertar de esta situación:

Por ejemplo, que el niño /a presente golpes, rasguños y caídas, las que no logre explicar; que pierda reiteradamente sus útiles o estos aparezcan rotos; se comienza a aislar; se niega o hace pataletas a la hora de ir al colegio, baja en el rendimiento escolar o presente algún cambio abrupto y significativo en su conducta.[1]

Entonces, ¿cómo enfrentarlo?, ¿qué hacer?, una estrategia fundamental para prevenir es fortalecer la autoestima de los/as niños/as, reforzarlos a través de sus logros y potencialidades, ya que al proyectar seguridad disminuye la probabilidad de que sean víctimas. Es importante, enseñar a los niños a establecer límites en sus interacciones (lograr decir “no”, cuando sea necesario), evitar enganchar con las provocaciones y apoyarse en su entorno más cercano.

En cuanto a los padres, se sugiere mantenerse informados estableciendo un contacto directo y constante con el colegio (profesores u otros apoderados), fortalecer la comunicación y la confianza con sus hijos/as con el fin de que frente a cualquier amenaza los niños/as sepan que pueden y deben acudir a sus padres, estar atentos ante los posibles cambios que puedan presentar y no legitimar la violencia. Por ende, se sugiere frente a una situación de Bullying, brindar un clima de seguridad y apoyo, conversarlo directamente con el colegio para que se tomen las acciones pertinentes, acudiendo en caso de ser necesario a un psicólogo/a.

Con respecto al agresor, es importante no olvidar que lo más probable es que en su historia vital también haya estado expuesto a situaciones de vulneración y/o agresión, por lo cual proporcionar apoyo y promover estrategias de reconocimiento de sus logros y/o habilidades a través de actividades positivas como el deporte, música, etc puede ser de gran utilidad, sumado al apoyo profesional. En síntesis, es importante generar ambientes donde exista una sana convivencia (tanto en el colegio como en la casa) promoviendo la integración de todos los niños/as, un espacio en donde el diálogo sea primordial como estrategia de resolución de los conflictos, un ambiente en que profesores, apoderados y alumnos mantengan un vínculo constante de comunicación y mutua cooperación.

Por: Karen Bárcenas Catalán

Psicóloga Clínica

Universidad de Santiago de Chile


[1] Cabe señalar, que los indicadores mencionados anteriormente, por sí sólos, no se constituyen como indicadores de Bullying, por lo mismo es importante observar a sus hijos y estar atentos principalmente a  cambios abruptos y significativos en la conducta, ya que existe un silenciamiento que rodea al acoso escolar, lo que impide que los niños lo verbalicen y que los adultos se den cuenta.

 

 

 

Pin It

Relacionados

Comentarios

Comments are closed.