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Entrevista con Chris Carpentier: “La empanada chilena es única”

por • 15 Septiembre, 2015 • Entrevistas, portadaComments (0)3092

El afamado cocinero internacional y jurado de MasterChef se puso delantal y espuelas para hablar de la buena mesa nacional a modo de zapateo previo a un dieciocho donde invita a probar la mano amateur.” En ellos encuentro un ánimo y una pasión por aprender y equivocarse que me gusta más que la de los expertos”, dice.

Fue jurado en el estelar que reavivó el pololeo de los chilenos con la cocina. Es que en MasterChef Chile, Chris Carpentier no ablandó su mano, pero sí tenía la receta para ganarse el corazón del público: alta dosis de consejos, una pizca de cariño y sinceridad a destajo.

“Fue hermoso abrirse a una plataforma nueva porque ya llevábamos muchos años en el cable y la recepción es distinta en televisión abierta. Ya tengo quince años en televisión entre matinales y programas pero esto fue algo nuevo y muy masivo”, cuenta el chef de 42 años quien ya alista la segunda temporada de MasterChef amateur, además de su versión junior y  la octava temporada de C-Cocina en Canal 13 Cable.

Y el bocado final dejó con un dulce gusto. “Estoy muy sorprendido porque siempre recibí buenas palabras de la gente. Siento que es un premio a la honestidad. La empatía es mi rol en MasterChef. Yo era  el único chileno y daba palos pero entregando enseñanzas. A la gente le gusta el orden, pero no pueden ser puros combos sin cariño”, agrega en conversación con Portal Puente Alto.

CONQUISTA CON LA CUCHARA

Su experiencia laboral ha hecho que el cocinero internacional dueño de los restaurantes Maldito Chef y El Barrio engatuse con sus platos. Y a través de su pasión culinaria, además, ha encontrado nuevos aliados y empatía con su público.

“Ser chef es un karma que siempre te acompaña. Es como ser cantante. Es una herramienta muy útil para compartir. Es un gesto de amor muy grande. Si voy a tu casa y me meto en tu cocina y te hago un plato puedo pasar a ser un nexo agradable contigo, aunque no sea tan sofisticado”, confidencia.

-¿Es buena idea invitar a Chris Carpentier a comer a la casa?

-Soy lo menos mañoso que hay. Como de todo menos mantequilla. Tú me puedes invitar a una taza de té con un pan pelado y si te preocupaste de poner la mesa bonita, de tostar el pan, el agua caliente, eso es lo que uno agradece: te tomaste un minuto de tu vida para atenderme.

-¿Tu labor televisiva te acercó al cocinero amateur?

-Me gusta mucho más estar más cerca de la dueña de casa, de la abuela, de los pololos, de la euforia de los cocineros amateur. Con ellos encuentro un ánimo y una pasión por aprender y equivocarse que no veo en los expertos. He vendido más de 5 mil de mis libros. En cuatro meses se acabó la primera edición. Y no es un libro barato, bordea las 30 lucas, bastante para un país que no lee. No es un recetario, es una obra que refleja las ganas de la gente de tener cosas nuevas en su cocina.

-¿Aún te sorprenden cosas de la cocina?

-Totalmente. Todos los días los clientes te sorprenden con acotaciones y peticiones. Eso también me motiva. En mis restaurantes atendemos prácticamente 20 mil personas y lograr un cien por ciento de efectividad es difícil. Hacemos 80 mil platos al mes entre los dos restaurantes. Mis restaurantes son hechos a partir de la gente y que se vaya contenta.

PALADAR CHILENO

Pese a que su nombre no evoca precisamente a un chileno de tomo y lomo, Chris Carpentier condimenta todas sus creaciones culinarias con un toque de ceacheí. Por eso, ad portas de las Fiestas Patrias, el jurado de Master Chef agradece los sabores patrios y latinos.

“Siempre hablo de la bondad de la materia prima chilena. Hemos comido toda la vida papas fritas, pero no son chilenas. Hoy almorcé charquicán con huevo, maravilloso.  Pero soy hincha de la materia prima chilena, del sabor de nuestros productos. De nuestro tomate de Limache. De una chirimoya de la marraqueta crocante que en tres días se ponía dura. Los empolvados, los berlines, platos que están en tu libro de cocina de cabro chico”, reconoce.

-¿Qué le agradeces a la cocina chilena? 

-La gastronomía no tiene fronteras. Nuestra empanada es única porque tiene huevos, una pasa. Es una diferencia cultural que lo hace propia, pero no te hace dueño único. Estas peleas de quién es el pisco, eso está de más. Hay que ocupar esas herramientas para hacer lo mejor. Me gusta la empanada. Me gusta el costillar, el puré picante. Y entre los postres, la lúcuma.

 “Si la cocina te relaja, no te dediques a ella”

Cuando hay que hablar de su vocación, Chris Carpentier no sabe cifrar cuándo comenzó su romance con la gastronomía. “La cocina y yo no las concibo separadas. Nunca me cuestioné ser otra cosa que no sea cocinero”, dice

Por ello su receta para los cocineros amateur es que no dejen de concebir el cocinar como un relajo. “Esto es fácil: Si a ti te gusta y te relaja la cocina después de un día der pega, no te dediques a esto. La cocina es pasión, es frustrarse, es volver a partir, trabajar mucho. Lo otro es un hobbie.  Es algo a lo quien hay que dedicarle el todo”, cierra.

 “La Crespita refleja el espíritu de Puente”

Otras de las bondades de la cocinería es que acerca a las personas. Eso lo ha experimentado Chris Carpentier a través de su programa de TV Cable, C-Cocina.

“Llevo casi ocho años entrevistando gente en mi programa.  No sé quién me falta. Ellos van a conversar y relajarse.  Y yo allí me puedo dar el lujo y ser tonto y preguntar cosas que otros no se animan a preguntar”, asume.

Allí, por ejemplo, entrevistó a la boxeadora puentealtina, Carolina Rodríguez. “Buena onda la “Crespa”. Ser boxeador es tener cero apoyo del gobierno y ella es independiente, como Puente Alto, que es una especie de República Independiente. El 2004 estuve todas las semanas yendo a Pirque y pasaba por Puente. Una comuna increíble, muy grande. Es casi como un mini país con un sello. En el barrio alto son todos iguales, allá aún hay vida de barrio y la gente que se quiere”, cierra.

 

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