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Equipo Barras Colegio Navarra: La sana costumbre de ganar educando

por • 14 Enero, 2016 • Entrevistas, portadaComments (0)3307

El grupo se quedó el torneo de barras de Audax Italiano el 2010 y 2011 y volvió a las pistas este 2015 para levantar la “Copa de Campeones”, que agrupó a los monarcas históricos del certamen en el Estadio Municipal de La Florida. “Son 350 alumnos desde tercero básico a cuarto medio. Y esa variedad nos hace sentirnos como una familia”, coinciden sus profesores.

 

Faltaban minutos para su presentación en un Estadio Municipal de La Florida y el grupo de barras del Colegio Navarra descubrió una tragedia: faltaban petos, lo que afectaría gravemente su performance. Por un minuto, cundió el pánico y se cruzaron imágenes del duro camino que los tenía allí en la Copa de Campeones de Audax Italiano, esa senda que los hizo monarcas del torneo el 2010 y 2011 y que los hizo retirarse hasta esta copa del año que se fue recién.

Pero lejos de paralizarse, optaron por hacer lo de siempre: trabajar en equipo. Enviaron al colegio a un par de elegidos para hacer el milagro y el resto se focalizó en su sana costumbre: ganar. ¿Resultado? Los enviados llegaron y el Navarra se quedó con el trofeo del certamen 2015, o sea, fue el mejor de los mejores entre colegios La Pintana, La Florida y su natal Puente Alto.

Una cohesión que muestran desde que se creó la instancia. “El 2009 Audax nos planteó esta idea con la familia y el esparcimiento como móviles. Fue una aventura. Empezamos a ensayar con grupos pequeños, a los que había que encantar con este cuento. Primero enganchamos a la enseñanza media y después empezamos a sumar a los más pequeñitos”, cuentan Francisco Martínez y José Aravena, coordinadores del equipo.

Y mal no les fue, pues se quedaron con un bicampeonato aunque después se retiraron. Y la vuelta vino de la mano del torneo que agrupaba a los ganadores del certamen. “Era un desafío después de una para así estar en buenas condiciones. Fue un mes de ensayos. Partimos buscando música, también tarda el tema del vestuario. La experiencia, el amor propio y el compromiso de los alumnos fueron clave”, dice el “profe” Martínez.

El Navarra es hoy reconocido por su barra, que no es brava y que gana en valores para el alumnado. “Nuestro grupo es de 350 alumnos desde tercero básico a cuarto medio. Y esa variedad nos hace sentirnos como una familia. Siempre hemos apostado a trabajar con ese número, pero debe haber una estrategia. Los cursos más pequeños tienen otras coreografías, van por los bordes y se complementan con los mayores”, complementa  Aravena.

Pero a ese número gigante de alumnos se sumó otro grupo de apoyo: apoderados y cursos más chicos. “Fueron casi mil personas al estadio del Navarra.  El plus de esta Copa de Campeones es que los apoderados tenían una propuesta que influía en el puntaje final. Y lo que hicieron los nuestros fue lo mejor. Se sentían niños de nuevo. Después, la celebración fue como ganar la Copa América, fue hermoso”, cierran ambos impulsores de una instancia que es un ejemplo de un buen concepto de barras.

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