Ciencia Viva es un proyecto educativo que busca mediante la observación y el trabajo en terreno, acercar la naturaleza a los estudiantes y así potenciar las habilidades de los alumnos con una metodología distinta a la tradicional, así lo afirma Natalia Giavelli, directora ejecutiva de esta organización: “El proyecto surgió porque entré a trabajar a una Fundación llamada Enseña Chile y fui a hacer clases de ciencia a la Legua y en ese lugar conocí un contexto social y pedagógico súper complejo y de muy pocas oportunidades y yo como escaladora encontré como acción de motivar a mis alumnos, sacarlos a subir los cerros alrededor de Santiago y vincular esos aprendizajes y esas experiencias con las salas de clase y con lo que nosotros íbamos aprendiendo”.
Este proyecto pone en el tapete la calidad de la educación chilena y como estamos frente a los demás países, temática que es tratada por la propia Natalia Giavelli, quien afirma que necesitamos mucho por avanzar: “Hay un estudio en Harvard que dice que la educación chilena es la que está más atrasada, conservadora en el sentido que no educa a nuestros estudiantes con habilidades emocionales, o sea de todos los países del mundo sentamos a los niños en filas y les pedimos que memoricen y repitan información. Hay otros países que obviamente tienen otro estándar de vida donde la educación al aire libre es parte del día a día del estudiante, que van a la montaña, ríos que tienen cerca o cualquier bosque, aprender es normal en Europa, ver a los colegios que están en las plazas, experimentando con cualquier cosa porque es súper simple en realidad, no es difícil pensar una actividad entretenida para los niños y que realmente tenga un sentido profundo académico que va a hacer que recuerden la materia por el resto de su vida”.
Organismo que trata de llegar principalmente a sectores vulnerables confirma la propia directora ejecutiva de Ciencia Viva: “En general intentamos apuntar a colegios de contextos vulnerables como en la Pintana, San Joaquín o en Puente Alto donde nos encantaría trabajar, la mayoría de los que trabajamos en la fundación vivimos en Pirque, incluso algunos fuimos al colegio en Puente Alto. En general los colegios pagan con la ley SEP (Subvención Escolar Presencial), hay colegios privados que nos han contratado, pero también intentamos buscar financiamiento por otros lados para poder ofrecerlo en otros colegios que no pueden pagar”.
Acercamiento a la naturaleza que llega en un momento crítico, tras un deterioro evidente del medioambiente lo cual hace que este tipo instancia tiene un valor primordial para las nuevas generaciones: “ La verdad es que estamos súper mal, el primer año que comenzamos a trabajar traíamos a niños a humedales en Pirque o a ciertos glaciales en el Cajón del Maipo que hoy en día el humedal por ejemplo no existe y el glacial está muy chico y negro incluso tapado con cenizas no se si a raíz de los incendios. Yo siento que de aquí a dos años no vamos a tener que mostrarle a los niños en la materia de glaciales y sin hay otras muchas cosas geológicas que podremos mostrar pero la verdad es que la mayoría de los santiaguinos no tiene idea ni se cuestionan donde viene el agua, y hoy el Río Maipo está café con mucho barro, los glaciales se están derritiendo demasiado rápido, entonces en estos momentos tenemos agua, pero en poco tiempo no vamos a tener, entonces es muy terrible que la gente vaya al colegio y luego a la universidad y que ese aprendizaje no se relacione con la naturaleza que nos rodea” señala directora ejecutiva de Ciencia Viva.
Si deseas conocer más de este proyecto, ayudarlos con donaciones o voluntariado, visita el sitio web www.cienciaviva.cl o sus redes sociales tales como Facebook, Instagram o Twitter y así poder seguir acercando la naturaleza a los niños que tanto lo necesitan en estos tiempos.
¿Te gustó esta noticia?
Recibe las mejores noticias de Puente Alto cada semana directamente en tu correo.
📧 Sin spam • Cancela cuando quieras • +2,500 suscritos


