A raíz de un uso popular, el Chequén se volvió parte de una Ley limítrofe entre las comunas vecinas.
Las personas que pasan desde La Florida al Cajón del Maipo o desde Puente Alto a La Florida, se han topado con este aislado cerro que en lo alto contiene una llamativa cruz blanca.
La particularidad hizo que muchos lo utilicen como un punto para encuentros, excursión o una referencia de ubicación. Sin embargo, nadie pensó que el uso popular que se le daba al cerro, más tarde iba a terminar volviéndose una ley más del Estado de Chile.
Su nombre viene de la denominación natal Chequeñ, término atribuído a las plantas de bosques esclerófilos cordilleranos que nacen entre las regiones de Coquimbo y Los Lagos de nuestro país, ya que al presentar en un principio estas peculiaridades, se le designó el nombramiento.
El Chequén está ubicado en el extremo sur de la avenida Tobalaba, entre las riberas de los canales San Carlos y Las Perdices, justo en el límite entre las comunas de Puente Alto y La Florida, lo que justamente lo hace funcionar como un punto de referencia para quienes transitan el sector desde ambas sectores.
Ahora bien, y gracias a lo anterior, el Decreto con Fuerza de Ley N° 1-3.260 del 9 de marzo de 1981, sobre nuevas comunas, estipuló al cerro Chequén oficialmente como referencia de límite entre Puente Alto y su comuna vecina, La Florida, a lo que la Ley argumentó:
“La línea de cumbres de los cerros Santa Rosa del Peral, desde la cota 2251 hasta el canal San Carlos, junto a la puntilla del cerro Chequén, pasando por el trigonométrico cerro Santa Rosa; el camino que continúa hacia el oriente la avenida Trinidad y su prolongación en línea recta, desde el canal San Carlos, junto a la puntilla del cerro Chequén, hasta la avenida La Florida…”
Ya para esta última década, y a causa de su mayor uso e interacción de los acudientes, el cerro ha corrido bastante peligro, puesto que en los años 2009, 2010 y 2013, sufrió graves incendios que terminaron con parte de las áreas verdes que tenía hasta esos años. Debido a esto, en el 2016 se puso en acción un plan de los miembros de la Sociedad del Canal Del Maipo que consistía en reforestar el cerro y principalmente su área calzinada, y para eso, se plantaron más de 100 Quillayes que lograron brotar el verdor del sector quemado, lo que gratificantemente lo salvó y dejó al Chequén como lo conocemos hoy.
Reforestación medioambiental
Para esta última década y a causa de su mayor uso e interacción de los acudientes, el cerro ha corrido bastante peligro, puesto que en los años 2009, 2010 y 2013, sufrió graves incendios que terminaron con parte de las áreas verdes que tenía hasta esos años.
Debido a esto, en el año 2016 se puso en acción un plan de los miembros de la Sociedad del Canal Del Maipo que consistía en reforestar el cerro y principalmente su área calcinada, y para eso, se plantaron más de 100 Quillayes que lograron brotar el verdor del sector quemado, a esto se le suma la incansable labor que realiza la consultora medioambiental Biocys, emprendimiento puentealtino que trabaja en devolver a la tierra su fertilidad, la cual efectuó labores de forestación en aquel afectado lugar plantando más de 6.000 especies que han permitido que regrese el verdor en Chequén.
Fuente: urbatorium.blogspot.com
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