El darse cuenta de las distintas realidades que existen en nuestro país lo motivó a regalar alegría sin esperar nada a cambio.
La Navidad es la época donde el comercio mayor demanda vive, puesto que la gente y la compra de regalos saturan las tiendas comerciales. Pese a esto, para un puentealtino la festividad significa más que solo comprar y regalar, pues para el viejito pascuero puentealtino tiene que ver con los sentimientos de una persona y el estado emocional en que se encuentre. “Hay que tomarle sentido a la Navidad, porque hay muchas cosas más aparte de un regalo. El amor, la alegría, la unión familiar son cosas que deberían sobresalir esta fecha”, dice el personaje.
Gregor Martínez es un puentealtino residente en la villa Teresa de Calcuta que lleva más de 16 años caracterizándose de viejito pascuero, pero según cuenta, no lo hace solo para la fecha de Navidad, sino que “trabajo todo el año en eventos solidarios como viejito, porque no solo en esta fiesta se necesita un poco de alegría”, explica.
El gusto por vestirse del personaje y salir por distintos lados surgió hace más de 15 años, según aclara, fue en una navidad que pasó junto con un amigo, allí se vistió por primera vez como viejo pascuero y pasearon por diferentes sectores a saludar y sacarse fotos con las personas. Pero dice que lo importante fue que “esa noche vi muchas realidades, distintas personas solas, familias separadas, sin muchos recursos y niños que lo pasan mal, por eso ahí abrí los ojos; viendo eso partió todo”.
Durante los 16 años que lleva vistiéndose como viejito pascuero se ha movido por distintas causas sociales en las que lo vulnerable que puede encontrarse una persona está a la vista de todos. “He contribuido en los dos incendios de Valparaíso, voy al Calvo Mackenna, al oncológico de niños, a la fundación Nuestros Hijos, eventos en sectores de Puente Alto y distintas otras a dar un poco de alegría, porque ante su situación, un rato con el viejito siempre sacará una sonrisa”, dice Martínez.
Del mismo modo, y en conjunto con otras organizaciones solidarias, este año aportó en la causa “Un pan en Navidad”, iniciativa que lleva 6 años concretándose y que busca reunir panes de pascua para entregar a las personas en situación de calle el pasado 20 de diciembre.
Además, como todos los años tenía planeado ir a los hospitales de niños a entregar los regalos que otras fundaciones preparaban, pero por la pandemia y sus restricciones no se pudo realizar, puesto que los centros albergan a menores con alto riesgo de contagiarse con COVID-19. “A los hospitales no se puede ingresar, no se puede por lo vulnerables que son los niños y las distintas cosas que padecen”, argumenta el puentealtino.
Pese a lo anterior, Gregor Martínez menciona que aún le queda saludar a los niños de su sector en esta navidad, pasear por distintos lugares y entregar un minuto de alegría a los puentealtinos, porque, si bien muchos lo hacen bajo un sueldo, él lo hace “por el cariño y el significado que tiene la navidad”, y por el mismo motivo, “con una sonrisa, un saludo o un apretón de manos yo me doy felizmente por pagado”, cerró.
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