La leyenda del reconocido vino chileno, con nacimiento en la Provincia Cordillera, se debe al invento del dueño de la viña Concha y Toro.
El Casillero del Diablo es un típico trago chileno, que en gran parte de los hogares del país se conoce e incluso degustado. La creación de este, según se dice, se conoce mediante una leyenda que surgió en el lugar de nacimiento; la viña Concha y Toro de Pirque.
La viña Concha y Toro fue creada en 1883, cuyo dueño era don Melchor Concha y Toro, el marqués de la Casa de Concha, quien eligió su mejor selección de vinos para guardar en una bodega de guarda que levantó, puesto que estaba teniendo pérdidas en la producción.
Hecho eso y sabiendo que la gente campesina es supersticiosa, el marqués puso en marcha el rumor que decía que en ese lugar habitaba el diablo, el cual cuidaba celosamente los finos vinos que la viña producía y que si alguien se acercaba al lugar, se encontraría con tal personaje.
Expansión del rumor
La noticia creada por don Melchor corrió rápidamente entre los trabajadores, y como era de esperar, la gente se creyó la historia, por lo que se dice que las pérdidas de ese vino disminuyeron notablemente, ya que la gente consumía aún más dicho producto.
Los campesinos y compradores que contribuían a expandir la leyenda hicieron que el vino fuera aún más solicitado, y pasando el tiempo, se originó el nombre de “Casillero del Diablo”, uno de los vino tinto más finos, sabrosos y reconocidos que tiene Chile.
Su leyenda es una de las más conocidas en el país, y la gente antigua del lugar aún dice que, hasta nuestros días, el diabólico ser protege permanentemente aquel lugar de la viña. Incluso, comentan que de noche suenan las pesadas cadenas del diablo que arrastra cumpliendo con su tarea.
[Fuente: Corporación Municipal de Puente Alto]
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