¿Han visto a los profesores de TikTok cantar el inicio del tema de Bob Esponja para que el curso completo lo coree, llamando así su atención? La música nos acompaña durante toda la vida y se ha convertido en una herramienta para que los docentes puedan capturar la atención de sus estudiantes y mantenerla por un tiempo adecuado para el aprendizaje.
La idea -explica la docente de Santo Tomás Puente Alto Arely Acosta- es enfocar los esfuerzos en generar un ambiente apto para el aprendizaje que además sea agradable para todos quienes comparten ese lugar y para ello, la música es una herramienta “muy efectiva”.
“Existen actividades musicales simples y divertidas que cualquier docente puede aplicar, muchas de estas implican muy poco tiempo y recursos y pueden ser aplicadas en diversas asignaturas y niveles de aprendizaje, reduciendo niveles de estrés y ansiedad”, explica.
Tips para docentes:
- Crea una playlist para reproducir en clases; con música con letras y otras solo instrumentales. Mezcla contenido del interés de tus estudiantes y tuyo, combinando música para la concentración, para la relajación, para activarse y también para el simple goce. En el caso de los niveles menores pon énfasis en repertorio infantil. (puedes encontrar música con estas características en todas las plataformas)
- Inicia la clase con una canción agradable al oído, a un volumen que te permita saludar al curso sin forzar tu voz. Verás que la gran mayoría de tus estudiantes se sorprenderá y buscará escuchar la música, bajando la ansiedad y generando silencio de forma natural.
- Mantén la música durante la mayor parte de la clase, y al momento de entregar indicaciones y contenidos reproduce música idealmente sin letra y a un volumen muy bajo de manera que esta sea perceptible, pero sin tomar protagonismo.
- Realiza pausas activas de 3 a 5 minutos durante tu clase, especialmente mientras realices actividades prácticas y de aplicación de los contenidos. Aumenta el volumen de la música y utiliza una canción del gusto de tus estudiantes, haz que sigan el ritmo de la canción con sus manos, sus pies, con lápices sobre la mesa o con cualquier parte del cuerpo. Si consideras pertinente, puedes motivar a tus estudiantes a ponerse de pie en su puesto y mover su cuerpo. Posterior a esto, facilítales un momento para respirar e hidratarse si las condiciones lo permiten, luego vuelvan a trabajar en la actividad que estaban desarrollando.
- Propón a tus estudiantes que, según el compromiso que demuestren con la clase, podrán agregar canciones a una playlist de que se reproducirá al momento de cumplir con los objetivos plateados en la clase; de este modo, activarás el sistema de recompensa en sus cerebros.
“De esta forma podrás llegar a tus estudiantes sin mayor desgaste de tu voz y energía, generando un vínculo sano con ellos y ellas y gozando con música desde mazapán hasta Pink Floyd”, enfatiza la docente.
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