Sin dejar de perseguir sus sueños, el artista circense de Puente Alto ha recibido premios internacionales debido a su talento y gusto por el arte.
Desde temprana edad, Alejandro Escobedo, ex vecino de Puente Alto, empezó a explorar su pasión por el circo y el arte del malabarismo. A los 7 años, su viaje artístico comenzó, y su amor por los pequeños logros lo impulsó a perfeccionar sus habilidades. Sin acceso a internet en ese momento, su aprendizaje se basaba en la intuición y la dedicación.
A los 8 años, el puentealtino enfrentó un gran desafío actuando frente a más de 2000 personas en un espectáculo de circo en su colegio, marcando su primera experiencia en el escenario. Su entrenamiento era constante; desde la creación de sus propias pelotas de malabarismo hasta horas de práctica bajo la luz de un poste en la calle.
Su viaje circense lo llevó a unirse al Circo Ambulante en Chile, donde junto a su tío realizó actuaciones en diferentes lugares. Pero su pasión por la actuación, el cine y la música también lo llevó a explorar el “nuevo circo” francés, que fusiona circo, teatro y danza.
El camino lo condujo a estudiar en la Académie Fratellini en Francia, donde obtuvo una formación única en artes circenses y desarrollo laboral. Esto le permitió crear sus propios espectáculos, incluyendo “CIRCO INFINITO,” que presentó en Francia y Estados Unidos.
Debido a su enfoque desde pequeño en el arte, Escobedo señala que, “es importante nutrir y escuchar las pasiones de los niños y las niñas. Saber escuchar a sí mismo”.

Siempre seguir los sueños
Su historia destaca la importancia de seguir las pasiones desde la infancia y la perseverancia. A pesar de los obstáculos, siempre creyó en la posibilidad de cumplir sus sueños.
“Preparar el viaje al principio no fue fácil, yo nunca había salido de Chile y por primera vez me enfrentaba a los desafíos para vivir en otro país. Sin embargo yo tenía mucha convicción y pasión, lo que hizo que todo se convirtiera más fácil”, afirma Alejandro sobre su salida de Chile y la persecución de sus metas.
Respondiendo a lo anterior, en el 2017, fue galardonado en el Festival Mondial de Cirque de Demain en París, siendo el primer artista chileno en participar en este evento destacado. Este logro lo conectó con el cine y le ofreció la oportunidad de protagonizar un cortometraje.
Recientemente, recibió el Circus New It Award en Italia, gracias a su actuación poética de clown y malabarismo inspirada en el pintor Marc Chagall y acompañada por la música de Vivaldi.
Ahora, su pasión por el arte y los viajes se unen en una espectacular carrera. Su mensaje es claro, “nunca dejen de soñar y recuerden que lo más importante no es de donde uno viene, sino hacia donde uno quiere ir.”
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