Operadores de telecomunicaciones enfrentan dilemas de precios
Los primeros meses del año siempre han sido un periodo clave para que los operadores del sector de las telecomunicaciones realicen ajustes en sus tarifas. Movistar, uno de los gigantes de la industria en España, ha decidido unirse a esta tendencia aumentando sus precios. Sin embargo, la operadora rumana DIGI se desmarca, manteniendo su compromiso con las tarifas low cost.
DIGI desafía la corriente
Mientras que otras operadoras incrementan sus precios, DIGI ha decidido seguir una estrategia diferente. La compañía ha optado por mantener sus tarifas actuales para sus servicios de fibra, móvil y televisión, tal y como fue confirmado por el CEO de DIGI España, Marius Varzaru. Afrontando así una tendencia que favorece a los consumidores y desafía a los competidores.
Varzaru ha reiterado que “nuestras tarifas son las que aparecen en nuestra web y lo son para todos los clientes, los nuevos y los viejos. No como otras operadoras”. En un mercado en el que los precios pueden fluctuar drásticamente, DIGI sigue ofreciendo paquetes económicos, comenzando a partir de 17 euros con acceso a su plataforma de streaming hasta unos 33 euros al mes, dependiendo de la velocidad contratada.
Expansión y estrategia en el mercado español
A pesar del contexto competitivo, DIGI ha logrado establecerse significativamente en España. Ha sido reconocido en el ranking de operadoras de mayor satisfacción, superando incluso a gigantes como Movistar y Vodafone. Parte de su éxito se debe a su enfoque en el servicio al cliente no externalizado y precios accesibles, atributos que han resonado bien entre consumidores.
En medio de este crecimiento, DIGI también ha anunciado su enfoque fuerte en el desarrollo de infraestructuras de 5G y la expansión de su plataforma DIGI TV, a pesar de que estos esfuerzos han llevado a un aumento en su deuda y gastos, alcanzando los 268,7 millones de euros en el último año. Aun así, la empresa sigue comprometida con no subir las tarifas hasta al menos 2025.
Enfoque a largo plazo y sostenibilidad financiera
Aunque DIGI ha mostrado un notable aumento en su base de usuarios junto con otras marcas emergentes como Finetwork, también ha registrado pérdidas por segundo ejercicio consecutivo. El aumento en los gastos, de 10,6 millones en 2022 a 30,6 millones en 2023, y las inversiones que superan los 300 millones de euros, reflejan un periodo de adaptación y apuesta por mejoras tecnológicas de cara al futuro.
En resumen, DIGI está adoptando un enfoque que prioriza el valor y la satisfacción del cliente sobre los beneficios inmediatos, con el objetivo fundamental de mantener tarifas accesibles y aprovechar el crecimiento del mercado.
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