Del bullying “inocente” a la depresión en los videojuegos
La industria de los videojuegos ha mostrado un avance significativo en términos de innovaciones tecnológicas y tendencias, pero también ha sido escenario de controversias relacionadas con el comportamiento de sus comunidades y las dinámicas de sus juegos. Un caso que refleja esta oscura faceta es el del jugador chino Qiaoben, quien ha denunciado a los desarrolladores del juego Three Kingdoms Kill Online, uno de los muchos MMO que dominan la escena tecnológica de los videojuegos.
Qiaoben ha revelado que, en los últimos seis meses, ha sido “abofeteado” virtualmente por otros jugadores casi 5.000 veces, conduciéndolo a estados de depresión. Este tipo de hostigamiento ha sido una constante para Qiaoben, quien desde hace 15 años ostenta el rango más alto dentro del juego, un reconocimiento que ha obtenido tras miles de horas dedicadas al perfeccionamiento de sus habilidades. Sin embargo, esta dedicación lo ha colocado en la mira de otros jugadores y espectadores que, por descontento al enfrentarse a un jugador tan exitoso, han recurrido a métodos agresivos para desestabilizarlo, como lanzarle huevos y sandalias virtuales durante las partidas.
Three Kingdoms Kill Online es un juego desarrollado en 2009, que combina estrategia, rol y gestión de recursos, ambientado en un entorno histórico. Sus partidas, diseñadas para involucrar a entre cuatro y ocho jugadores, se extienden no solo a través de mecánicas de juego tradicionales, sino también a un espectro más controversial donde los jugadores tienen la opción de adquirir objetos lanzables para sabotear a sus rivales, un aspecto que muchos ven como una forma de bullying virtual.
Ganando dinero con el bullying en los videojuegos
La capacidad de adquirir estos objetos arrojadizos con dinero real ha transgredido el objetivo de juego, convirtiéndose en una herramienta de acoso. La compañía detrás de Three Kingdoms Kill Online ha sido señalada por fomentar este comportamiento, dado que obtiene beneficios económicos a través de las interacciones negativas entre jugadores. Tras la denuncia de Qiaoben, la empresa ha afirmado que la opción de lanzar objetos forma parte intrínseca del juego, pero reconoce la necesidad de establecer límites.
Este caso pone de manifiesto cómo las dinámicas de algunos videojuegos pueden cruzar la línea entre entretenimiento y acoso, un tema que requiere atención tanto por parte de desarrolladores como de la comunidad gaming. Con la tecnología avanzando rápidamente, es crucial que las innovaciones y tendencias también contemplen el bienestar psicológico de los jugadores, priorizando experiencias de juego saludables y respetuosas.
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