El examen de Historia y la sombra de la IA
Este año, durante las pruebas de acceso a la universidad (PAU) en Euskadi, algunos profesores han utilizado ejercicios como una oportunidad para cuestionar la fiabilidad y el uso de modelos de inteligencia artificial, especialmente ChatGPT, en el ámbito académico. Un ejemplo de este enfoque se encontró en el examen de historia, donde se presentó un texto con errores históricos deliberados. Según algunos docentes, estos errores podrían haber sido generados por herramientas de inteligencia artificial.
A los estudiantes se les pidió identificar dichos errores, transformando el ejercicio en más que una simple prueba académica. Según algunos profesores, también servía como un medio para sembrar la duda sobre la rigurosidad de la inteligencia artificial como fuente de conocimiento. Este tipo de ejercicios estaba diseñado para desarrollar el pensamiento crítico en los alumnos, una habilidad que podría ser socavada si se confía ciegamente en respuestas automatizadas.
Dudas sobre la inteligencia artificial en el aula
Una de las principales preocupaciones radica en la falta de verificación de la información generada por inteligencia artificial, el uso sin supervisión de estas herramientas y la dificultad para distinguir entre una respuesta generada por IA y un contenido basado en hechos contrastados. El uso de herramientas como ChatGPT ha dividido a la comunidad educativa. Mientras que algunos profesores proponen integrar la inteligencia artificial de manera pedagógica, otros prefieren ser cautelosos, especialmente en exámenes oficiales que evalúan no solo el conocimiento, sino también la capacidad de análisis y redacción.
Implicaciones y reflexiones
El examen de historia incluía citas con varios errores deliberados que los estudiantes debían corregir. Según algunas fuentes, el objetivo era demostrar cómo los modelos de IA pueden presentar fallos graves aunque a primera vista parezcan convincentes. Este enfoque animaba a una reflexión más profunda sobre cómo los estudiantes consumen y validan la información, especialmente en una era dominada por la inmediatez y la automatización que pueden surgir a costa de un análisis detallado.
Adicionalmente, la prueba de lengua vasca incluyó un texto titulado “El arte de enfadarse bien” de Amagoia Mujika, estimulando al alumnado a reflexionar desde un ángulo distinto sobre el autoconocimiento y la gestión emocional, competencias también impactadas por la tecnología.
Aunque en los exámenes no se mencione directamente a ChatGPT, su presencia se hace evidente en las conversaciones entre profesores y alumnos, y representa una sombra constante en los desafíos de la era tecnológica.
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