Este 5 de febrero se cumplieron 59 años del fallecimiento de Violeta Parra, una de las creadoras más influyentes de la historia cultural de Chile y América Latina. Su partida, ocurrida en 1967 en Santiago, marcó un antes y un después en la música y el arte nacional, sin detener la fuerza de una obra que permanece plenamente vigente.
Más allá de su rol como cantautora, Violeta Parra fue una creadora integral: poeta, artesana, investigadora del folclore y artista visual. Recorrió el país de norte a sur recopilando tonadas, décimas y cuecas, un trabajo fundamental para la preservación de la música popular chilena y que sentó las bases de lo que posteriormente se conocería como la Nueva Canción Chilena.
Su obra trascendió fronteras. Violeta llevó la cultura popular chilena a escenarios de América Latina y Europa, y protagonizó un hito inédito para una artista latinoamericana de su época al exponer sus arpilleras en el Museo del Louvre, ampliando el reconocimiento de su trabajo más allá de la música.
En lo discográfico, dejó canciones que hoy forman parte del patrimonio cultural del país. Sus composiciones se caracterizan por una mirada honesta, crítica y profundamente humana, abordando el amor, la injusticia social, el dolor y la esperanza desde una voz propia, directa y sin concesiones.
A 59 años de su muerte, Violeta Parra sigue siendo una referencia indispensable. Su obra continúa inspirando a nuevas generaciones, reafirmando su lugar como una de las figuras más poderosas y trascendentales de la cultura chilena.