César “Rumi” Ahumada, autodenominado chamán de Pirque, enfrenta cargos tras la muerte de una mujer en un ritual de desintoxicación en su centro chamánico. La víctima, de 38 años, habría ingerido tabaco líquido como parte del tratamiento, lo que resultó en su fallecimiento. Ahumada fue formalizado por cuasidelito de homicidio y quedó con la medida cautelar de firma mensual mientras continúa la investigación.
César “Rumi” Ahumada, conocido como el “Chamán de Pirque”, fue detenido tras la muerte de Antonella Canales, una mujer de 38 años, durante un ritual de sanación en su centro de terapias naturales. Según informes preliminares de la Policía de Investigaciones (PDI), la mujer habría participado en un tratamiento de desintoxicación que incluía la ingesta de tabaco líquido, una sustancia utilizada en rituales de purga basados en tradiciones de la Amazonía peruana. Después de consumir la sustancia, la víctima se descompensó y fue trasladada por Ahumada a un centro de salud en Puente Alto, donde llegó sin signos vitales.
El centro Manto Wasi, dirigido por Ahumada, ofrece terapias basadas en el uso de plantas medicinales de la selva amazónica, combinadas con psicoterapia. Estas ceremonias, incluyendo el uso de ayahuasca, son promocionadas en redes sociales como métodos de sanación espiritual. Ahumada, quien se autodenomina “curandero vegetalista”, afirma tener más de 20 años de experiencia y asegura haberse formado en la selva amazónica bajo la tutela de maestros indígenas.
No es la primera vez que el chamán ha enfrentado problemas legales. En 2009, fue acusado de portar ayahuasca, que contiene dimetiltriptamina (DMT), un potente compuesto psicoactivo. En ese juicio, el tribunal dictaminó que el uso de la ayahuasca no representaba un riesgo para la salud pública, ya que no estaba fiscalizada en Chile.
La muerte de Canales ha generado un intenso debate sobre los límites de los tratamientos alternativos y la responsabilidad en su administración. La defensa de Ahumada argumenta que la mujer no reveló que llevaba un marcapasos ni sus antecedentes de afecciones cardíacas, condiciones que habrían contraindicado su participación en el tratamiento con tabaco líquido. El chamán explicó que la víctima completó una ficha médica y que se le envió información detallada sobre las restricciones relacionadas con el procedimiento, pero que en ningún momento mencionó sus problemas cardíacos.
El Tribunal Oral de Puente Alto resolvió dejar a Ahumada bajo las medidas cautelares de firma mensual y arraigo nacional, mientras avanza la investigación. Aunque el Ministerio Público le imputa el cargo de cuasidelito de homicidio, no se ha demostrado que el chamán actuara con dolo, por lo que se descartó la prisión preventiva en esta etapa del proceso.
La resolución judicial se basa en parte en que la ficha médica de la mujer no incluía menciones a su marcapasos ni a problemas cardíacos, lo que complicó la acusación inicial de homicidio. La defensa sostiene que la mujer no consumió ayahuasca, sino solo una infusión de tabaco líquido, y que fue su estado de salud no informado el que habría desencadenado el fatal desenlace.
La justicia deberá determinar si hubo negligencia por parte de Ahumada y si la falta de información sobre la condición médica de la víctima fue un factor determinante en su muerte. Por ahora, el tribunal ha descartado una acusación por homicidio, pero el Ministerio Público sigue adelante con los cargos de cuasidelito de homicidio, lo que podría acarrear una condena más leve en caso de ser hallado culpable.
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