La empresa CGE informó un aumento histórico en el robo de cables eléctricos durante 2025, con 1.426 episodios delictuales registrados entre enero y diciembre, lo que significó la sustracción de 420 kilómetros de conductor eléctrico desde sus redes de distribución y transmisión a lo largo del país.
Según el comunicado, estos delitos afectaron gravemente la calidad y continuidad del suministro eléctrico de 265.487 clientes, debido a los extensos trabajos necesarios para reparar o reponer infraestructura dañada como postes, transformadores y líneas eléctricas. CGE destinó más de 5.570 millones a la reparación de daños durante el año.
Las regiones con mayor cantidad de cable robado fueron Coquimbo (137.687 metros de cable robado), Maule (63.177 m) y Biobío (45.494 m), seguidas por Región Metropolitana (38.675 m), O’Higgins (28.506 m) y Tarapacá (27.945 m). Desde la compañía señalaron que las cifras duplican lo ocurrido en 2024, tanto en número de eventos como en metros de cable sustraído.
CGE advirtió además sobre el alto nivel de organización de las bandas delictuales, que operan con vehículos y armamento, lo que ha incrementado la violencia y recurrencia de los ataques. En ese contexto, la empresa reiteró el llamado a reforzar medidas y sanciones, y aseguró que mantiene coordinación con autoridades, Carabineros y el Ministerio Público para perseguir tanto a los autores de los robos como a quienes reducen el cobre en el mercado informal.
En la Región Metropolitana, la comuna de San Bernardo fue identificada como una de las más afectadas, con más de 53 ataques a instalaciones en los últimos cuatro meses, daños superiores a $100 millones y múltiples sectores impactados por cortes asociados al robo de cableado. La compañía indicó que continuará denunciando estos hechos y participando en mesas de trabajo para enfrentar un delito que, señalaron, afecta directamente a miles de familias.
