Desde finales de 2020, Dakota Miranda comenzó a construir una trayectoria que hoy la posiciona como una de las emprendedoras jóvenes con mayor proyección en el ecosistema digital. Con apenas 25 años, la co-fundadora ha sido parte del desarrollo de marcas de perfil disruptivo como My Cocos y Mennt en Chile, además de impulsar la expansión del concepto hacia otros mercados con My Huevos en Colombia y México.
Su historia empresarial está estrechamente ligada al comercio electrónico, la construcción de marca y la optimización de procesos, particularmente en un área crítica para cualquier negocio de consumo: la logística internacional.
De testear el mercado a escalar importaciones
Uno de los puntos de inflexión en el crecimiento de My Cocos fue el cambio en su estrategia de abastecimiento. Antes de consolidar la marca, los fundadores operaban otros negocios bajo un modelo de importaciones por courier aéreo, un sistema rápido, pero con costos significativamente más altos.
Con el nacimiento de My Cocos en noviembre de 2020, la lógica cambió. La primera importación fue deliberadamente pequeña —500 unidades—, una decisión orientada a validar la recepción del producto. Tras comprobar la demanda, la escala aumentó rápidamente: los volúmenes pasaron a 10 mil y hasta 11 mil unidades por embarque, permitiendo a la empresa alcanzar una facturación promedio mensual cercana a los $140 millones.
El giro estratégico incluyó priorizar envíos marítimos en modalidad LCL (carga consolidada), una alternativa que redujo costos logísticos y liberó recursos para fortalecer la experiencia del cliente, incluyendo iniciativas como despachos gratuitos.
La logística como ventaja competitiva
Para Miranda, la eficiencia operativa no se mide únicamente en velocidad, sino en planificación. La prioridad del negocio, explica, es asegurar disponibilidad de productos y evitar quiebres de stock, incluso si en escenarios puntuales deben recurrir a transporte aéreo, pese a su mayor costo.
En ese proceso, la emprendedora destaca el rol del acompañamiento logístico y la digitalización de la información, elementos que —según relata— permitieron eliminar una de las mayores tensiones al iniciar en comercio exterior: la incertidumbre.
La centralización de datos, trazabilidad de embarques y rapidez en las gestiones marcaron una diferencia sustancial en la operación diaria. “Ya no existe el estrés y la ansiedad por no saber dónde están los productos o cuánto falta para que lleguen”, ha señalado Miranda en diversas instancias.
Una marca construida desde la disrupción
Parte del posicionamiento de My Cocos se explica por su identidad de marca. Desde el inicio, la propuesta buscó diferenciarse dentro del mercado del cuidado personal masculino, no solo por el producto —máquinas rasuradoras aptas para uso corporal completo—, sino también por su tono comunicacional.
El nombre, de carácter provocador y memorable, se transformó en un activo estratégico. La elección respondió a una lógica clara: destacar en entornos saturados de información digital y fomentar la interacción en redes sociales. El resultado fue una rápida viralización orgánica y una comunidad digital altamente participativa.
Hoy, la marca cuenta con presencia en relevantes plataformas y actores del retail, incluyendo Falabella, Ripley y Linio, entre otros.
Emprender desde la observación del mercado
La génesis del proyecto también refleja una lectura temprana de tendencias. La idea surgió tras detectar que este tipo de productos ya registraba éxito en mercados internacionales, mientras que en Chile no existía una propuesta equivalente con una narrativa fuerte y diferenciada.
Más allá del producto, la motivación de Miranda estuvo vinculada a la búsqueda de autonomía y flexibilidad, valores cada vez más presentes en nuevas generaciones de emprendedores. La apuesta por el e-commerce, en ese contexto, no fue casual, sino una decisión alineada con su visión de negocio y estilo de vida.
Crecimiento, aprendizaje y expansión
A poco más de tres años de su creación, My Cocos no solo consolidó su operación local, sino que también sentó las bases para una expansión regional. En paralelo, Miranda ha participado en el desarrollo de otras marcas, reforzando un perfil emprendedor enfocado en detectar oportunidades, construir identidad y escalar modelos digitales.
Su recorrido evidencia un patrón común entre startups de alto crecimiento: comenzar con validaciones controladas, ajustar procesos críticos como la logística y fortalecer la propuesta de valor antes de escalar.
En un ecosistema donde la diferenciación es cada vez más compleja, la historia de Dakota Miranda ilustra cómo la combinación de estrategia, marca y operación puede transformar una idea emergente en un actor competitivo dentro del mercado digital.
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