Cuando Elizabeth Gallegos fundó Ediciones Liz en 2016, ya llevaba dos años levantando su taller Artes del Libro en pleno Puente Alto. Su idea era clara: crear una editorial artesanal y un espacio de encuadernación donde el amor por los libros se sintiera en cada costura, en cada página restaurada, en cada portada pintada a mano. Formada en Chile, España y Argentina, Elizabeth no solo ha cultivado un oficio, sino también una comunidad creativa que reivindica con orgullo el poder de la cultura hecha desde la periferia.
El origen del proyecto se remonta a 2014, cuando Elizabeth descubrió la encuadernación en la histórica librería Libros de Ocasión de San Diego. “Fue un renacer”, confiesa. Ese encuentro con el arte del libro transformó su vida, uniendo su amor de infancia por la lectura y la escritura con un oficio manual que le dio sentido. Así nació Ediciones Liz, una editorial independiente donde cada libro es un objeto único, hecho con cuidado y desde el corazón de Puente Alto.
Aunque en sus primeros pasos el público no sabía bien cómo recibir estos libros diferentes, con tapas al engrudo y costuras visibles, la comunidad terminó por enamorarse del proyecto. “Nos invitan a ferias, actividades escolares, clubes de lectura y exposiciones”, cuenta. Lo que partió como un sueño silencioso en el suroriente de Santiago hoy suena fuerte dentro y fuera del país, con presencia incluso en ferias internacionales del libro.
Hoy, Ediciones Liz ofrece libros únicos y hechos a mano, que “combinan contenido literario de alta calidad con técnicas tradicionales de encuadernación”. Se destacan por su enfoque ético, estético y patrimonial. “Publicaciones que rescatan voces invisibilizadas, especialmente de mujeres y autores emergentes”, afirma, añadiendo que “hacemos cultura desde Puente Alto, demostrando que lo valioso también nace en la periferia”.
Detrás de cada ejemplar hay una filosofía de trabajo basada en el respeto por la historia del libro, la autogestión, la reutilización de materiales y la apertura a una diversidad literaria real. “Queremos que el arte del libro llegue a más personas, sin elitismos, con precios y formatos accesibles”, señala. Y lo logran manteniendo un enfoque ético y colaborativo en todas sus etapas de producción.
Para Elizabeth, emprender con este proyecto ha sido profundamente significativo: “Emprender ha sido un acto de sanación, resistencia y amor. Para mí, significó reencontrarme con mi vocación, transformar el dolor en creación, y construir una comunidad que valora lo hecho con las manos y el corazón”. Hoy, la editorial forma parte de una red de autores, lectores y creadores que comparten la pasión por los libros y su historia.
Quienes deseen conocer más sobre este proyecto pueden visitar sus cuentas de Instagram (@edicionesliz y @lizgallegosleon), así como su sitio web www.edicionesliz.cl. También cuentan con tienda virtual, contacto directo vía WhatsApp (+569 42723443) y un espacio para cursos, restauración, ferias internacionales y el desarrollo del Seminario Internacional de Encuadernación Artesanal y Artística, que conecta a encuadernadores y artistas del libro de todo el mundo.
