Un hecho inédito se registró en la desembocadura del Humedal Río Maipo, luego de que seis polluelos de pilpilén común lograran completar su desarrollo y emprender el vuelo, marcando la temporada reproductiva más exitosa de los últimos seis años en este ecosistema.

Este hito representa un avance significativo para la conservación de aves playeras en el litoral central, ya que durante los últimos años solo un polluelo había logrado llegar a la etapa de volantón, pese a que se habían registrado más de 230 huevos distribuidos en cerca de 170 nidos.

Se trata de un hito relevante para la conservación de aves playeras en el litoral central, ya que durante los últimos años solo un polluelo había logrado llegar a la etapa de volantón, pese a que se habían registrado más de 230 huevos en cerca de 170 nidos.

Un ecosistema clave para la biodiversidad

Este logro se dio en el ecosistema integrado por el Santuario de la Naturaleza Humedal Río Maipo, el humedal urbano Ojos de Mar y el corredor que los conecta, en las comunas de San Antonio y Santo Domingo.

Según datos entregados por Fundación Cosmos, organización administradora del Santuario, cuatro de estos polluelos fueron registrados en las lagunas de Llolleo por la ONG Ojos de Mar, mientras que otros dos fueron monitoreados directamente en el Humedal Río Maipo.

“El pilpilén es una especie muy sensible a cualquier alteración del entorno. Que los polluelos logren llegar a esta etapa demuestra la importancia de respetar las zonas de nidificación y de cómo el cuidado del territorio puede marcar la diferencia”, señaló Diego Urrejola, director ejecutivo de Fundación Cosmos.

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Conservación y monitoreo permanente

El registro fue posible gracias al trabajo constante de monitoreo que realizan guardaparques y organizaciones ambientales durante cada temporada reproductiva, que se extiende entre septiembre y marzo.

Entre las principales acciones se encuentran el seguimiento sistemático de nidos, censos semanales de aves, anillamiento de individuos y la instalación de cercos de exclusión en zonas críticas de anidación, con el objetivo de reducir las amenazas humanas sobre estas especies.

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Desde la ONG Ojos de Mar, su fundadora Lily Plaza destacó que “este territorio funciona como un solo ecosistema. Lo que ocurre en las lagunas de Llolleo está directamente conectado con el Santuario. La protección efectiva del sistema completo es clave para que la conservación tenga resultados concretos”.

Llamado a la tenencia responsable de mascotas

Uno de los principales riesgos para el pilpilén común es la presencia de mascotas en playas, dunas y humedales, ya que sus nidos se construyen directamente sobre la arena, quedando altamente expuestos.

Por lo mismo, Fundación Cosmos impulsa cada verano la campaña “Qué lleguen a volar”, que busca concientizar a visitantes y comunidades locales sobre la importancia de no ingresar con perros a sectores como playa Marbella, las lagunas de Llolleo y la desembocadura del río Maipo.

“El tránsito de personas y mascotas en zonas de nidificación altera el comportamiento de las aves adultas y aumenta el riesgo de depredación de los huevos”, explicaron desde la organización.

Un santuario de importancia nacional

El Humedal Río Maipo es considerado uno de los ecosistemas más importantes del litoral central de Chile, ya que alberga más de 190 especies de aves, lo que representa más del 35% de la avifauna nacional.

Además, cumple un rol fundamental como refugio para aves migratorias que recorren largas distancias entre el hemisferio norte y la costa del Pacífico sur, consolidándose como un espacio estratégico para la biodiversidad y la educación ambiental.

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