Si bien es cierto que el poder de la inteligencia artificial es enorme, parece que su consumo también está dando mucho de qué hablar. Desde luego que aquí existe un gran debate entre aquellos a los que realmente esto les preocupa y los que consideran que se están exagerando.
El impacto ambiental del entrenamiento de modelos de IA
Un reciente informe de la empresa francesa Mistral AI ha reabierto el debate sobre la sostenibilidad de la inteligencia artificial tras revelar que el entrenamiento de sus modelos consume agua equivalente a más de 112 piscinas olímpicas. Esto resalta el profundo impacto ambiental de tecnologías como ChatGPT y plantea interrogantes sobre su viabilidad a largo plazo.
Centro de datos: consumidores masivos de agua
La pregunta fundamental es cómo gigantes tecnológicos como Mistral Large 2, con 123,000 millones de parámetros, consumen tanta agua. Según expertos, el funcionamiento de estos modelos requiere enormes cantidades de GPU y otros procesadores, que generan calor extremo y necesitan enfriamiento continuo para mantener el rendimiento óptimo. Aquí es donde la refrigeración por torres de enfriamiento entra en juego, utilizando agua para enfriar las máquinas a través de un proceso de evaporación.
Costos adicionales del consumo de recursos
El informe de Mistral, presentado junto con Carbone 4 y la Agencia Francesa de la Transición Ecológica (ADEME), también indica que el gasto de recursos no se limita al consumo de agua. La fabricación y el transporte de hardware consumen materiales y energía significativos, siendo el 29% del consumo material atribuido a fallos o cambios de hardware durante el entrenamiento y uso del modelo.
Consumo energético y emisiones de CO2
El modelo Mistral Large 2, al entrenarse, emitió 20,000 toneladas de CO2 equivalente. Además, el uso continuo de estos modelos contribuye a una cuenta gigante de consumo de recursos, dado que generar una respuesta de 400 caracteres consume 45 mililitros de agua y genera 1.14 gramos de CO2. Esto escala rápidamente con el uso masivo.
Estrategias para la reducción del consumo
Mistral propone varias estrategias para mitigar este consumo, como el uso de centros de datos en climas fríos, energía renovable y modelos más pequeños y específicos. Además, iniciativas como el primer centro de datos submarino en Hainan, China, y el diseño “zero water” de Microsoft para sus centros en España, han mostrado avances hacia soluciones más sostenibles. Estos sistemas han logrado reducir el Water Usage Effectiveness (WUE) de manera significativa.
Un llamado a la sostenibilidad
A pesar de las cifras alarmantes, expertos llaman a mantener la calma, ya que no toda el agua utilizada se pierde. Muchos centros de datos están implementando sistemas de reciclaje para devolver el agua al ecosistema, filtrándola antes de su retorno. Además, el uso de agua salada para refrigeración y tecnologías de centros submarinos son soluciones que minimizan el impacto hídrico.
Estas medidas son especialmente relevantes en regiones con escasez hídrica, y representan un paso hacia la eficiencia y sostenibilidad en la industria tecnológica, fundamental para reducir el temor justificado por los datos actuales.
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