La sede vecinal llevaba años abandonada y terminó siendo foco de delitos. Ahora, la municipalidad busca recuperarla para la comunidad.

En una contundente acción para recuperar espacios públicos, la Municipalidad de La Florida demolió esta semana la ex sede de la Junta de Vecinos N°10, ubicada en la intersección de Grumete Volados con Grumete Tapia, en la Villa Arturo Prat. El inmueble, que llevaba más de cuatro años abandonado, fue ocupado ilegalmente y transformado en un foco de narcotráfico, prostitución y comercio de artículos robados, según denuncias de los propios vecinos.

La historia del lugar refleja cómo el abandono puede abrir las puertas a la delincuencia. Tras un incendio que afectó a una vecina del sector, la comunidad organizó un bingo solidario en la sede vecinal, que sería el último evento que albergó el lugar. Luego, la mujer habitó temporalmente el inmueble. Sin embargo, tras su regreso a casa, su hermano se tomó ilegalmente la propiedad y la transformó en un foco de incivilidades.

Según constató el municipio, el sitio fue modificado con rucos y ampliaciones ilegales, usados como guarida de delitos. Gracias a las denuncias ciudadanas, el municipio pudo intervenir el espacio con una demolición completa, desconexión eléctrica y retiro de estructuras metálicas.

El alcalde Daniel Reyes señaló que el objetivo es claro: “Durante varios años este espacio fue tomado y mal utilizado. Nuestra misión es devolverlo a las organizaciones comunitarias que sí necesitan lugares dignos para fomentar actividades sociales y culturales”.

Con esta acción, La Florida reafirma su compromiso con la recuperación de espacios públicos para devolver la tranquilidad a sus barrios y cortar de raíz los focos de inseguridad.

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