### La inteligencia artificial en el gobierno: entre la innovación y la controversia
La reciente revelación de que Ulf Kristersson, primer ministro de Suecia, utiliza inteligencia artificial en su proceso de toma de decisiones gubernamentales ha generado un intenso debate tanto en el ámbito político como en el tecnológico. Kristersson, en una entrevista con el medio local *Dagens industri*, afirmó que utiliza ChatGPT, desarrollado por OpenAI, como consejero para complementar sus decisiones, buscando principalmente una segunda opinión y ejemplos de políticas en otros países. En sus declaraciones, también admitió emplear LeChat, una IA de la compañía francesa Mistral, reconocida por su enfoque en el razonamiento europeo.
#### Innovaciones en IA: De la oficina a la política
El uso de modelos de inteligencia artificial por parte de figuras de alto perfil, como Kristersson, refleja una nueva tendencia donde tecnologías como ChatGPT se integran en áreas antes reservadas exclusivamente a decisiones humanas. Este fenómeno no solo se produce en el ámbito político; en el entorno educativo, por ejemplo, ChatGPT ha sido lanzado en un modo especialmente diseñado para ayudar a los estudiantes a aprender de manera más eficiente, destacando su versatilidad y adaptación a distintas necesidades del mercado.
#### Preocupaciones de seguridad y críticas internas
A pesar de las posibilidades innovadoras que ofrece el uso de IA en el gobierno, las críticas no han tardado en aparecer. Una de las mayores preocupaciones es la vulnerabilidad que este uso podría representar para la seguridad nacional. El periódico sueco *Aftonbladet* criticó a Kristersson por lo que considera una dependencia imprudente de una tecnología influenciada por grandes corporaciones tecnológicas extranjeras, exponiendo riesgos geopolíticos para Suecia. Jakob Ohlsson, consultor de IA, cuestionó la capacidad del primer ministro para comprender el sistema que está utilizando, subrayando potenciales riesgos de espionaje por parte de adversarios internacionales.
#### La IA y la falta de control humano
Virginia Dignum, académica en IA de la Universidad de Umeå, advirtió sobre el riesgo de confiar excesivamente en soluciones tecnológicas para funciones gubernamentales críticas. Insistió en que, cuanto más se use la IA para tareas cotidianas, mayor será la tendencia a confiar ciegamente en sus conclusiones sin cuestionarlas ni verificar su fiabilidad. Expresó su preocupación señalando: “No votamos por ChatGPT”, abriendo un debate sobre la falta de control humano en decisiones significativas que impactan a la ciudadanía.
#### Respuesta del gobierno ante las críticas
En respuesta a la controversia, Tom Samuelsson, portavoz del gobierno, aseguró que la información consultada por Kristersson mediante la IA no es de naturaleza sensible y subrayó su uso como herramienta de referencia. Sin embargo, su declaración no logró disminuir del todo el escepticismo ni la preocupación sobre las implicaciones más amplias del uso de la IA en decisiones de gobierno.
El caso de Ulf Kristersson plantea interrogantes sobre el futuro de la tecnología en la política y el impacto que herramientas como la inteligencia artificial podrían tener en la política mundial. Ante este escenario, parece necesario un debate más amplio sobre la regulación adecuada y el alcance de estas tecnologías en la esfera pública.
