Un poco de la historia de la creación de Pirque, combinada con la misteriosa desaparición de Ramón Subercaseaux, personaje que le dio nombre a la principal calle de la comuna.
La Provincia Cordillera, conformada por las comunas de Pirque, Puente Alto y San José de Maipo, zonas rurales y alejadas de la ciudad, tiene misteriosos relatos y una interesante historia.
Pirque, fue habitada primeramente por un grupo de indígenas: Los Pehuenches. Al ser conquistado el país por los españoles cerca del año 1540, solo una pequeña parte de este sector fue entregada a los colonizadores. Estos no sentían un mayor interés por la zona porque requería mucho esfuerzo para su aprovechamiento.
Según el libro Provincia Cordillera, escrito por el investigador Ayán Quintana Molina, siglos más tarde (Por el año 1850) y luego de numerosas compras y ventas de terrenos que se encontraban en Pirque, llega Don Ramón Subercaseaux y Mercado.
Este hombre, adquiere las tierras de la haciendas San Juan y Santa Rita, fuera del sector conocido como El Principal, pertenecientes entonces a la familia García – Huidobro. Toda la comuna pasó a formar parte de la familia Subercaseaux, cuyos descendientes siguen ocupando hoy las grandes casas del fundo.

La misteriosa historia de Ramón Subercaseaux
Sobre Don Ramón Subercaseaux se cuentan muchas historias, seguramente inventadas por las creencias de los peones de aquellos tiempos, quizás un poco cambiadas por el boca a boca través de los años.
Una de esas historias cuenta que Ramón, con el cariño que le tenía a las tierras, deseaba fuertemente que Pirque progresara, se desarrollara y diera frutos.
Para lograr esto, el hombre haría un pacto con el diablo, donde negociaría el progreso de Pirque a cambio de su alma. Aunque dicen que habían más razones para tal pacto.
Se cuenta es que mientras Don Ramón cruzaba el puente sobre el río Maipo, se le apareció un carruaje negro con caballos extraños y se lo llevó.
Lo que sí es 100% verdadero, es que la única puerta de entrada a Pirque cruzando el río Maipo lleva su nombre; el puente Ramón Subercaseaux. Quedó atrás una gran familia de trece hermanos que heredaron aquellas tierras, hoy conocidas como San Juan, Majadas, Santa Rita, Viña Concha y Toro y Cruceral.
Desde el día en que Don Ramón Subercaseaux llegó a Pirque, en gran medida pueden disfrutar hoy los habitantes de la zona. Gracias a los esfuerzos, visión y dinamismo de este ilustre ciudadano por hacer de esta zona semidesértica un lugar fértil y apto para el cultivo agrícola.
Pirque fue y sigue destacándose por sus frutales y viñedos, conocida internacionalmente por éste último. La Viña Concha y Toro, fundada en 1833 por Melchor, Márquez de Concha y Toro. Su casa y parques han sido declarados Monumentos Nacionales.
De sus bodegas, Casillero del Diablo, es quizás la mas interesante, con más de 100 años de antigüedad y
cuyos materiales de construcción son el ladrillo, cal y clara de huevo.
Hasta aquí se puede decir termina el período del nacimiento de Pirque, y comienza el año 1900, año en que delinean sus límites, nacen las instituciones comerciales, culturales, sociales, educacionales y de salud.
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