La revelación detrás del grupo hacker Careto
Un ciberataque global
Durante más de una década, un grupo hacker conocido como Careto llevó a cabo operaciones de espionaje en más de 30 países. Desde su descubrimiento por la empresa de seguridad Kaspersky en 2014, Careto ha sido reconocido por su sofisticación tecnológica y su capacidad para interceptar comunicaciones electrónicas y recopilar información privada de alta seguridad, incluidas conversaciones de Skype y pulsaciones de teclado.
Descubrimiento y encubrimiento por Kaspersky
Kaspersky fue la primera en sacar a la luz esta operación masiva de ciberespionaje. Sin embargo, nuevos informes de TechCrunch han revelado que el popular antivirus ruso habría ocultado la supuesta vinculación de Careto con el gobierno español durante la presidencia de Mariano Rajoy. Según tres exempleados de Kaspersky, “internamente, sabíamos quienes eran”.
Sofisticación tecnológica de Careto
Careto operó con un malware descrito como “una de las amenazas más avanzadas”, capaz de intervenir comunicaciones y configuraciones de dispositivos, incluso de marcas específicas como Nokia. Este tipo de tecnología de invasión subraya el nivel de avance y peligrosidad del grupo, afectando a más de 1.000 direcciones IP.
Indicios de un origen español
La investigación condujo a un hallazgo curioso: el uso de la frase de jerga española “Caguen1aMar” en el código del malware, una pista indirecta sobre el origen ibérico de los creadores. Además, los países afectados, como Cuba y Brasil, coinciden con intereses geopolíticos significativos para España.
Implicaciones de la exposición
El gobierno español y Kaspersky se han mantenido en silencio con respecto a estas acusaciones. Aunque es común que los gobiernos financien operaciones de hacking para proteger sus intereses, la exposición de tales operaciones puede afectar las relaciones internacionales y el uso de tecnologías de vigilancia de manera gubernamental.
La intrincada relación entre tecnología avanzada y operaciones gubernamentales de espionaje se pone en evidencia con el caso de Careto, planteando preguntas sobre los límites éticos y legales en el uso de innovaciones tecnológicas para tales fines.
¿Te gustó esta noticia?
Recibe las mejores noticias de Puente Alto cada semana directamente en tu correo.
📧 Sin spam • Cancela cuando quieras • +2,500 suscritos


