En el Centro Cultural de Puente Alto se alza un mural dedicado a Tania Oyarzo, organillera puentealtina que ha transformado un oficio históricamente masculino en una expresión viva de identidad y memoria local.

La obra fue realizada por el artista Cristóbal Persona, ganador en 2025 del premio a Mejor Mural del Mundo otorgado por la plataforma Street Art Cities. En este trabajo, el muralista pone su mirada al servicio de una historia territorial, elevando a Tania como símbolo de una cultura popular que sigue resonando en las calles de la comuna.

Una tradición con más de 150 años

Tania Oyarzo comenzó en el oficio en 2010, cuando muy pocas mujeres se dedicaban a la organillería. Desde entonces, ha recorrido ferias, plazas y eventos con su organillo, llevando música, nostalgia y alegría a quienes la escuchan.

Su presencia no solo representa continuidad, sino también transformación. Según ha señalado, desde el inicio la recepción fue positiva, ya que el hecho de ser mujer generaba interés en un oficio que históricamente fue ejercido por hombres.

La organillería en Chile tiene más de 150 años de historia, y el trabajo de Tania aporta una mirada femenina a esta tradición callejera sin perder su esencia.

Un reconocimiento a la cultura viva

El mural en su honor no solo destaca su trayectoria, sino que también reconoce el aporte de las artistas puentealtinas a la identidad cultural del territorio. La obra se convierte así en un gesto de memoria y valoración hacia quienes sostienen la cultura desde el oficio y el espacio público.

Comparte.

Exit mobile version