Marcelo Abarca, es un niño puentealtino, tiene 9 años, le encanta la música y su comida favorita son las fajitas. A los 3 años se subió a su primera bicicleta y desde los 7, se dedica al “downhill”, una de las modalidades del ciclismo de montaña que consiste en descender lo más rápido posible en una pista natural, que tiene obstáculos.
Su gusto por esta disciplina nace porque su padre andaba en bicicleta y le inculcó a Marcelo el gusto por hacer deportes, comenzó en una bicicleta sin pedales, paso a pedalear en BMX, pero no le gustó, probó con bicicleta de montaña, lo llevaron al cerro y le encantó, y así fue como a los 7 años comenzó a practicar downhill.
Pese a su corta edad, Marcelo ya ha competido en varias ocasiones fuera de Puente Alto, conoce las pistas de Champa, Curacaví, San Vicente de Tagua Tagua, entre otras. Ante estas competencias su padre asegura que “ha tenido buenos desempeños, no siempre se gana y él lo sabe, pero lo que siempre ve Marcelo, es que gana experiencia y después de eso puede superarse”.
Sin embargo, “Chelo” no ha podido participar en todas las competencias en las que ha sido clasificado o invitado, ya que su familia no posee los recursos para llevarlo a cada carrera, ya que se debe costear estadía e inscripción. Ante esta situación Yobany, su padre, detalla que “Marcelo no recibe apoyo municipal, ni tiene auspiciadores, todo lo que hemos conseguido es de nosotros y de amigos que hemos conocido en redes sociales, gente que le ha regalado ropa, mantención de la bicicleta. Él (Marcelo) no ha podido ir a todas las competencias, ya que no tenemos los recursos para costear cada viaje, estadía y aparte la inscripción”.
Su padre es el máximo apoyo que tiene y “Chelo” lo admira mucho. “Si me pasa algo él está ahí para apoyarme y nunca me ha abandonado, siempre ha estado a mi lado. Admiro a mi papá, cada vez que me caigo está ahí para levantarme y calmarme, me gusta mucho tener un padre así”.
El downhill, es un deporte de riesgo, por lo que sufrir accidentes o caídas es algo normal. por lo que la seguridad es fundamental para llevar a cabo la disciplina. Ante esta situación Yobany, cuenta que su hijo ha vivido estos inconvenientes. “El “Chelo” ha tenido caídas fuertes, pero nunca se ha lesionado, la protección es super importante, abajo de la ropa siempre está equipado con rodilleras, pecheras, coderas, casco integral, guantes y antiparras. Siempre protegido ante alguna caída, y así tratar de aminorar los riesgos”.
Sin duda, “Chelo”, es un orgullo para Puente Alto, puedes ver sus videos y conocerlo más en su Instagram @chelo_abarca .
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