La comuna de La Florida, ubicada en la zona suroriente del Gran Santiago, abarca una superficie de 71 km² y concentra una población de 394.821 habitantes, según cifras recientes. Con el 100% de su población en zona urbana, representa un 6,03% del total regional, siendo una de las comunas más densamente pobladas del área metropolitana.
Delimitada oficialmente por los Decretos de Fuerza de Ley (DFL) Nº 1-3260 de 1981, sus límites están definidos por importantes ejes viales y geográficos: al norte, la Avenida Departamental y la Quebrada de Macul; al sur, los cerros Santa Rosa del Peral y el Canal San Carlos; al oriente, las cumbres del cordón Las Minillas; y al poniente, predios como Huertos San Fernando y Santo Tomás, junto a vías como Vicuña Mackenna y Av. Trinidad.
La geografía de La Florida se estructura en dos unidades: la Depresión Intermedia, que ocupa gran parte de la zona urbana, y el Piedemonte andino, que bordea el oriente de la comuna. Esta condición le otorga una ventaja ambiental única: el contacto directo con los faldeos cordilleranos, lo que constituye un valioso patrimonio natural y paisajístico aún subutilizado en el desarrollo urbano.
El crecimiento urbano ha sido explosivo. En solo cuatro décadas, la superficie urbana de La Florida se expandió casi 80 veces, pasando del 0,5% en 1956 al 37% actual. Hoy, el 48,9% de la comuna está urbanizada, con una densidad de 5.576 habitantes por kilómetro cuadrado.
En términos climáticos, La Florida presenta un clima mediterráneo, con veranos cálidos y secos e inviernos moderados. Sin embargo, su relieve genera un microclima local, con vientos que en el día soplan desde el sureste y en la noche descienden desde la cordillera, enfriando las temperaturas. Este fenómeno, junto con la variabilidad altitudinal, crea una diversidad de pisos vegetacionales, desde pastizales estacionales en zonas altas, hasta cultivos y vegetación urbana en sectores bajos.
A pesar de contar con un entorno natural privilegiado, como la presencia directa de la cordillera, aún no existe una apropiación urbana real de este patrimonio natural. Administrar y proteger este bien común representa un desafío ambiental para la comuna y una responsabilidad frente al resto de la Región Metropolitana.
La Florida no solo es una de las comunas más grandes y pobladas de Santiago, también es una de las pocas con acceso directo a la cordillera, una cualidad que marca su geografía, clima y potencial futuro.
