En 2017, Marjorie Betancourt y Rodrigo Vergara llegaron a la Fundación Chilena para la Discapacidad, en busca del curso “Operario de Supermercado”, con el cual lograron conseguir empleo. Ahora se consideran más autónomos e incluso tienen planes para casarse.
El 14 de febrero es un día lleno de expectativas para algunas parejas, mientras que para otros puede ser uno común y corriente. A pesar de eso, siempre existen historias de amor que conmueven y muestran las dificultades que han tenido algunos para lograr sus metas. Es el caso de Marjorie y Rodrigo, una pareja con discapacidad intelectual leve que lleva largos años juntos.
Marjorie Betancourt (39) vive en Ñuñoa y trabaja como reponedora en una reconocida cadena de supermercados de su comuna. Su pareja, Rodrigo Vergara (43), se dedica a la misma labor en Puente Alto, lugar donde reside y repone productos de la sección de frutas y verduras de la misma cadena de supermercados. Ambos se animaron para buscar empleo juntos y llevan cuatro años en sus puestos de trabajo, gracias a la labor de la Fundación Chilena para la Discapacidad.
En el 2017 tuvieron la oportunidad de participar en el curso de “Operario de Supermercado” de la fundación, pues el profesor de Educación Física del polideportivo al que asistían les contó sobre el programa. Luego de eso tuvieron mayores oportunidades y pudieron encontrar empleo.
Salir adelante
Pero las cosas no siempre fueron simples para ellos. Por estar en situación de discapacidad les cerraron las puertas en muchos lugares.
“En todas partes decían que no había trabajo”, contó Rodrigo, quien afirmó que hubo varios obstáculos antes de ingresar como reponedores al supermercado. Sin embargo, aseguran que su amor les ayudó a superar estas barreras. “Somos bien cercanos con la familia del otro y nos apoyamos mutuamente”, añadió.
Ambos están en situación de discapacidad intelectual leve, pero fue difícil para ellos lograr autonomía.
“Aprendí a desplazarme de un lugar a otro, pero logré esa independencia poco a poco con la ayuda de mi pareja”, aseguró Rodrigo. Por otra parte, Marjorie es interdicta, por lo que su círculo familiar tenía aprensiones con su independencia: “Primero me costaba desplazarme y andar en micro, no me querían dejar salir sola, pero ahora me permiten hacerlo y salir a varias partes”, comentó Marjorie.
Proyectos futuros
Rodrigo y Marjorie se conocieron en talleres artísticos en la comuna de La Reina y llevan siete años de relación. Juntos lograron más autonomía, pero también necesitaron ayuda de sus familiares para hacerlo. “A veces nos acompañamos hasta el metro o el hospital y cuando termina su turno en el trabajo, me avisa que está en horario de cierre”, comentó Marjorie, quien añadió que el proceso ha sido un desafío, pero “me enorgullece todo esto”.
Marjorie trabaja cuatro veces a la semana en turnos part time y Rodrigo es reponedor full time, por esa razón no tienen nada planeado para este 14 de febrero, pero tienen grandes compromisos como pareja para el futuro. “Queremos tener nuestra propia casa y casarnos cuando pase la pandemia”, aseguró ella.
Ambos afirmaron que el amor y la confianza en el otro son importantes para lograr metas, pero también hicieron un llamado a las personas en situación de discapacidad a creer en ellas mismas y buscar redes de apoyo ante las dificultades que enfrentan algunas respecto a la inclusión laboral.
¿Te gustó esta noticia?
Recibe las mejores noticias de Puente Alto cada semana directamente en tu correo.
📧 Sin spam • Cancela cuando quieras • +2,500 suscritos


