Pasó de llevar su mercadería en un carrito manejado a fuerza a transportarla en un triciclo eléctrico conducido por ella.
Ivonne Bergen vive hace 28 años en Puente Alto, actualmente reside en la villa Los Productores II y trabaja como vendedora en el sector de Las Mercedes desde hace tres años.
El sustento de la puentealtina es su pequeño kiosko móvil, un triciclo en el que cada mañana ofrece golosinas, colaciones y hasta desayunos. “Trabajo en la mañana no más, desde las siete hasta las once y media”, comenta Ivonne.
De sobremanera, la vecina explica que antes llegaba más temprano, “el 2019 llegaba a las seis acá, desde el 2020 empecé a llegar más tarde”, puesto que la pandemia redujo la clientela y no circulaba la misma cantidad de gente para vender.
Asimismo, Ivonne explica que la venta ha tenido altos y bajos, puesto que al inicio de la pandemia no vendía como antes, luego que la gente de Puente Alto comenzara a movilizarse más, su negocio se reactivó. Sin embargo, hoy en periodo de vacaciones volvió a disminuir.
De manejar carrito con fuerza a triciclo eléctrico
Cuando comenzó a trabajar vendiendo sus productos, la puentealtina se transportaba en un carrito manejado a fuerza, allí llevaba su mercadería y los elementos que utilizaba para armar su kiosko.
“Hasta el 2019 venía a pulso, tenía una ‘yegua’, ahí colocaba el cooler, ponía la mesita, mis cositas y todo, y mi hijo me ayudó con el carro”, aclara mencionando su posterior compra.
Con ayuda de uno de sus hijos, quien comenta que vive en el sur de Chile, pudo comprar el medio de transporte que ahora utiliza como kiosko móvil; su carrito eléctrico.
“Es eléctrico, se carga y todo. Yo le saqué patente, porque había que inscribirlo en el Registro Civil, y ahora supimos que hay que sacarle permiso de circulación, así que hay que verlo, pero eso no más”.
A causa de la utilidad y el combustible particular que necesita, la vendedora afirma que le gustaría que se implementara aún más el uso de ellos, “porque claro, no contamina y eso es lo importante”.
Consecuencias de la pandemia
Debido a que en un momento Puente Alto figuró como una de las comunas más afectadas por el coronavirus, se implementó la cuarentena total, lo que significó el desempleo para Ivonne y tener que buscar otros medios para sustentarse.
“Nos fuimos a cuarentena cinco meses y permanecimos en la casa no más, vivimos de la renta y me gasté todos mis ahorritos que tenía”, menciona la vendedora, quien ahora espera que Puente Alto “se mantenga así” (transición) para seguir trabajando.
¿Te gustó esta noticia?
Recibe las mejores noticias de Puente Alto cada semana directamente en tu correo.
📧 Sin spam • Cancela cuando quieras • +2,500 suscritos




