En Puente Alto, el emprendimiento y el talento femenino siguen marcando la diferencia. Ese es el caso de Xiomara Ignacia Olivares Villagra, de 27 años, colorista y diseñadora capilar, además de dueña del salón de belleza y spa “Manos Bendecidas”, ubicado en Ciudad del Sol.

Su historia refleja esfuerzo, pasión y el anhelo de ofrecer un espacio en el que la belleza no solo se trata de estética, sino también de autoestima y bienestar.“Soy estilista hace ya casi 9 años. Comencé en una habitación pequeña de mi casa y con el tiempo, la ayuda de Dios y la fidelidad de mis clientas me permitió crecer y formar mi negocio hace un año, ya como empresa y emprendimiento con el nombre de Manos Bendecidas”, comenta Xiomara, con la satisfacción de haber transformado un sueño en una realidad que cada día atrae a más mujeres de la comuna.

El salón abre sus puertas de martes a sábado, de 10:00 a 18:30 horas, ofreciendo un servicio integral de manicura, pedicura, cosmetología y peluquería. “Nuestro salón no es solo uno más del sector, somos especialistas en cada una de nuestras áreas. Brindamos un servicio de calidad, de atención y regaloneo hacia la clienta. No solo embellecemos, también levantamos autoestimas, regalamos alegrías, renovamos tu presencia, te hacemos brillar y potenciamos lo mejor de ti”, asegura con orgullo.

La especialidad del centro es el color y diseño capilar, pero cada área cuenta con profesionales capacitados que garantizan resultados de primer nivel. Además, las clientas disfrutan de un ambiente cálido, cercano y familiar, donde sentirse cómodas es parte de la experiencia.

Xiomara explica que constantemente sorprenden a su comunidad con promociones en distintos servicios: “Siempre tenemos ofertas en diferentes áreas, desde el corte, alisados, tratamientos hasta el color, que es nuestra especialidad”. De esta forma, la calidad y el acceso se combinan para que todas las clientas puedan disfrutar de sus servicios sin que el precio sea una barrera.

El impacto de este salón va más allá de la estética. Se ha convertido en un punto de encuentro femenino donde, además de renovar su imagen, las clientas se sienten escuchadas, valoradas y acompañadas. “Manos Bendecidas busca regalar una experiencia, no solo un servicio. Cada visita es una oportunidad de conectar y transmitir confianza a quienes nos eligen”, expresa la fundadora.

Consultada sobre qué consejo daría a quienes sueñan con emprender en Puente Alto, Xiomara es clara: “Que sean ordenados con sus finanzas. Al principio cuesta, porque no se ve mucha ganancia y la mayoría de las veces es solo inversión, pero si en tu pyme ves potencial, ponlo todo en ello. Porque tarde o temprano, eso da fruto”.

Hoy, Manos Bendecidas no solo representa el trabajo y la perseverancia de una joven emprendedora puentealtina, sino también un espacio donde la belleza se vive como una experiencia integral, cargada de confianza y cariño.

Comparte.

Exit mobile version