Romina Guardia integra un proyecto de voluntariado en Ecuador y hoy requieren ayuda para sustentar el centro de rescate orientado a animales víctimas del tráfico ilegal.
Alrededor de 140 animales alberga hoy el centro de rescate Paseo Los Monos, en la Amazonía ecuatoriana, que año tras año recibe a voluntarios de todo el mundo para rehabilitar animales silvestres maltratados, abandonados, domesticados o víctimas del tráfico ilegal.
Bien sabe de esto Romina Guardia, vecina de Puente Alto y médico veterinario de la Universidad de Chile, quien hace tres meses se enteró de la iniciativa y no lo dudó: se contactó con el centro y empacó para colaborar con esta noble causa. “Sentí que tenía que hacer algo por estos animales”, comenta Guardia.
Desde Puyo, Ecuador, esta habitante de El Tranque relata a Portal Puente Alto su experiencia al cuidado de la fauna silvestre y solicita colaboración para que el centro pueda seguir funcionando. Ya que hoy, sobreviven gracias a un modelo de autofinanciamiento y con él deben cubrir los gastos de diferentes especies, como por ejemplo, ocelotes, tortugas, coatíes, margay, entre otros.
“Muchos han estado encerrados durante años con movimiento limitado y sin ver la luz del sol, otros encadenados a un árbol, desnutridos y mutilados. Este centro los rescata y rehabilita: algunos para ser liberados y otros que nunca podrán volver a su vida salvaje, ya que les falta alguna parte de su cuerpo o simplemente porque fueron demasiado domesticados y confían mucho en el ser humano; su mayor depredador“, agrega Romina.
Paseo Los Monos: alma del voluntariado
El centro de rescate y rehabilitación Paseo Los Monos fue fundado en agosto de 2005 por Iván Bouvier, de nacionalidad suiza. Este hombre llegó a la Amazonía con la intención de vivir en un lugar desconectado de la civilización, por lo que compró un terreno y construyó su casa. Al paso de los años se dio cuenta de la gran cantidad de animales silvestres que eran traficados.
En 2005, Yván recibió un bebé capuchino blanco que un habitante de la zona donó porque ya no lo quería. Desde allí, este hombre no dejó de recibir animales, por lo que legalizó el centro a través del ministerio del Medio Ambiente ecuatoriano. El Paseo de los Monos empezó y creció.
Hasta 2012 todos los animales estaban libres y vivían afuera de la casa, pero cuando los monos crecieron se empezaron a pelear para defender a sus grupos. Así, se construyeron grandes parques para protegerlos y adaptar el entorno lo máximo posible a su hábitat natural.
“Hoy la tercera parte de los animales recibidos son bebés, ya que el tráfico ha aumentado de manera considerable en el año 2020. Estos bebés son arrancados del seno de su madre para venderlos como mascotas, mientras que las madres son asesinadas. Los venden por 40 o 60 dólares en el mercado negro“, indica Romina Guardia.
El trabajo que realizan en Paseo Los Monos ha motivado a voluntarios de todo el mundo para apoyar el cuidado de los animales. En este sentido, hombres y mujeres ayudan a preparar la comida de las especies, limpiar los comederos, construir parques, entre otras labores.
Todos viven en la casa por 18 USD al día que son usados para sus propios alimentos, hospedaje, WiFi y lavandería. Lo que sobra va directo a los animales.
“Gestos que pagan todo”
Gracias a esta red, que integra Romina, varios animales han evitado ser eutanasiados. “Empecé a ver todo el daño que los seres humanos estaban causando a estos animales y sentí que tenía que hacer algo. Busqué voluntariados por el mundo y encontré este lugar. Me recibió Lissete, la esposa de Yván, quienes estuvieron muy felices porque no contaban con una veterinaria de planta. Desde el primer día me involucré con el tema y no me costó tener conexión con los animales silvestres. Me familiaricé con las personas que había acá y nos hicieron sentir como en casa“, señala Romina al relatar su experiencia en este lugar.
Asimismo, agrega que su motivación principal para continuar por los próximos dos años es revertir el daño ocasionado por el ser humano al medioambiente. “Estamos matando a la naturaleza y a nosotros mismos. Me da mucha pena y rabia ver cómo se destruyen los océanos, los bosques, así que tenía que estar ahí. Estoy muy feliz, el lugar es maravilloso y la mirada de los animales lo paga todo“, manifiesta.
¡Necesitan tu ayuda!
Recientemente el centro de rescate Paseo Los Monos recibió cuatro ocelotes que son muy codiciados por su piel y la industria de la moda sigue siendo una de sus peores amenazas junto con la fragmentación de su hábitat natural.
Romina comenta que el centro no cuenta con los espacios adecuados para esta especie, por lo que “estamos haciendo una gran campaña de donaciones, porque estamos lejos de la meta. Lamentablemente cuando los animales se estresan adaptan muchas conductas que pueden llegar a la automutilación”.
Esta fundación sin fines de lucro se financia a través de las entradas al parque -equivalente a tres dólares- y a algunas donaciones. Por este motivo, el llamado es a quienes deseen colaborar con la causa pueden hacerlo a través de GivingWay.
Contacto
Asimismo, quienes deseen ser voluntarios pueden contactarlos a través de sus canales digitales:
- Instagram: @paseodelosmonos
- Facebook: Paseo de los Monos Puyo
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