En los últimos meses, el término therian ha comenzado a circular con fuerza en redes sociales. Se trata de una comunidad integrada principalmente por jóvenes que afirman identificarse psicológica y espiritualmente con animales como perros, gatos, lobos o zorros, entre otros.
Especialistas describen este fenómeno como una subcultura, es decir, un grupo que comparte códigos, normas y formas de expresión distintas a las predominantes en la sociedad.
Es importante diferenciar a los therian de los llamados furros. Aunque ambos forman parte de subculturas vinculadas al mundo animal, los furros se interesan por el antropomorfismo (animales con características humanas) y suelen expresarlo a través del cosplay (disfrazarse e interpretar a un personaje de ficción, combinando la creación del traje con la actuación), inspirado en series, libros, videojuegos o ilustraciones. En cambio, quienes se identifican como therian sostienen una conexión psicológica o espiritual con un animal específico.
En plataformas como TikTok y otras redes, el concepto se ha masificado a través de memes y videos virales. Algunos registros muestran a personas practicando movimientos que imitan a ciertos animales, como saltar “como un zorro”, o interactuando con perros en plazas y parques. Gran parte de este contenido proviene de Argentina y Uruguay, aunque el término ya se ha extendido a Chile, especialmente tras su aparición en Arica.
De acuerdo con especialistas, identificarse como therian no es, en sí mismo, algo negativo. Sin embargo, advierten que podría convertirse en un problema si deriva en aislamiento social, conductas obsesivas o una desconexión significativa de la realidad.
